Tamiko Hasegawa, presidenta del Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026) y gerente de Asuntos Corporativos de Anglo American, destacó que la confianza es una condición fundamental para impulsar el desarrollo y la sostenibilidad en el Perú.
Durante GESS 2026, Hasegawa señaló que la confianza no debe entenderse únicamente como un valor, sino como un elemento necesario para lograr una colaboración efectiva entre actores con diferentes intereses.
“Si retrocedemos los pasos sin confianza, realmente no podemos llegar a avance, no hay desarrollo”, afirmó.
En ese sentido, explicó que GESS 2026 fue concebido como un espacio en el que la gestión social y la sostenibilidad tengan el mismo nivel de relevancia que los aspectos técnicos. El objetivo es incorporar al debate a empresas, autoridades, comunidades y otros actores vinculados con el desarrollo territorial.
Tamiko Hasegawa destaca experiencia de Quellaveco
Para Tamiko Hasegawa, el desarrollo no depende de un solo sector o empresa, sino de la capacidad de generar consensos y construir alianzas sostenibles.
Como ejemplo mencionó la experiencia de Quellaveco, donde se constituyó un Comité de Monitoreo encargado de realizar seguimiento a 26 acuerdos establecidos entre la empresa, las comunidades y otros actores.
“Es un comité para rendir cuentas, pero también para escucharse, y no solo está la empresa presente, sino los distintos actores que tienen un rol en el cumplimiento de esos veintiséis acuerdos”, explicó.
Hasegawa sostuvo que estos procesos requieren tiempo, legitimidad y estructuras capaces de mantener los compromisos más allá de los cambios de personas.
“Si no tienes la estructura adecuada y el soporte a los gestores en territorio, pierdes institucionalidad”, advirtió.
Innovación también debe llegar a la gestión social
Otro de los aspectos destacados por Hasegawa fue la necesidad de innovar en la gestión social. A su juicio, la innovación no debe limitarse a los ámbitos tecnológico u operativo, sino extenderse a la manera en que las organizaciones dialogan, escuchan y construyen soluciones junto con los territorios.
“Innovar desde trabajar con los equipos para ser más creativos, dedicar más tiempo a entender el problema, a cocrear, a dialogar”, sostuvo.
Este enfoque, señaló, permite abordar los desafíos territoriales desde una perspectiva colaborativa y fortalecer las relaciones necesarias para sostener los acuerdos en el tiempo.
Diálogo y confianza deben avanzar juntos
Durante el encuentro, Max Hernández, secretario ejecutivo del Acuerdo Nacional, coincidió en que confianza y diálogo mantienen una relación estrecha.
“No es posible un diálogo, pero sin diálogo no se construye confianza. Es un círculo que no hay que romper, hay que transitar”, señaló.
Hernández también advirtió sobre los efectos negativos de establecer compromisos que las partes saben que difícilmente podrán cumplir. Esta práctica, indicó, termina profundizando la desconfianza y debilitando la institucionalidad.
Asimismo, planteó la necesidad de repensar la relación entre el Gobierno nacional y los territorios, considerando la diversidad cultural y social del Perú.
En ese contexto, tanto Tamiko Hasegawa como Hernández coincidieron en la importancia de fortalecer la escucha, el diálogo y la construcción de acuerdos sostenibles como herramientas para avanzar hacia una gestión territorial con mayor legitimidad.





