El Gobierno proyecta destrabar alrededor de US$ 40,000 millones en inversiones mineras durante los próximos cinco años, dentro de una cartera nacional que supera los US$ 64,000 millones, anunció el ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno.
Durante su participación en el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026), el titular del Ministerio de Energía y Minas (MINEM) señaló que el avance de los proyectos estará acompañado de una estrategia orientada a generar beneficios concretos para las poblaciones ubicadas en las zonas de influencia minera.
Según Shinno, la cartera minera del Perú concentra actualmente inversiones por más de US$ 64,075 millones distribuidas en proyectos ubicados en distintas regiones. De ese monto, el Ejecutivo espera lograr avances por aproximadamente US$ 40,000 millones durante el próximo quinquenio.
“Personalmente conozco la cartera, he revisado cada uno de los proyectos y vamos a llamar a distintas empresas sabiendo que varios de ellos pueden tener avances significativos e incluso poderse inaugurar la operación durante este quinquenio”, sostuvo.
Inversiones mineras deberán generar impacto
El ministro señaló que el crecimiento de la actividad minero-energética no debería evaluarse únicamente mediante indicadores económicos. A su juicio, el impacto de las inversiones también debe reflejarse en mejores condiciones de vida para las comunidades cercanas a los proyectos.
“La verdadera riqueza se mide en el bienestar, la paz social y el desarrollo humano de las poblaciones que habitan en los territorios donde se encuentran estos recursos”, afirmó.
En esa línea, la estrategia del MINEM apunta a que el desarrollo de nuevas inversiones mineras esté acompañado por mejoras en servicios y oportunidades para las poblaciones de las zonas de influencia.
El objetivo, explicó Shinno, es que los beneficios generados por la actividad extractiva puedan ser percibidos de manera directa por las comunidades.
MINEM plantea anticiparse a los conflictos sociales
Otro de los ejes planteados por el titular del sector es modificar la forma en que el Estado aborda los conflictos vinculados con los territorios donde se desarrollan actividades extractivas.
Shinno sostuvo que se busca pasar de un esquema principalmente reactivo a un enfoque preventivo de gobernanza territorial. Bajo esta estrategia, el Estado deberá anticipar posibles escenarios de conflictividad y trabajar previamente con empresas, autoridades locales y comunidades.
“La gente necesita ver tangiblemente el beneficio que trae la actividad extractiva”, manifestó.
Para el ministro, el diálogo debe estar acompañado de resultados y soluciones estructurales que permitan sostener el desarrollo de los territorios en el largo plazo.
Este enfoque será relevante para facilitar el avance de la cartera de proyectos y generar mejores condiciones para materializar las inversiones mineras previstas durante los próximos cinco años.
Minería ilegal, otro desafío para el sector
Durante su intervención en GESS 2026, Shinno también abordó el impacto de la minería ilegal y las economías criminales asociadas a esta actividad.
El ministro advirtió que estas actividades generan consecuencias ambientales y sociales tanto en la Amazonía como en los Andes, además de afectar a comunidades nativas y campesinas.
Por ello, sostuvo que combatir la ilegalidad será otro de los componentes necesarios para avanzar hacia una actividad minera sostenible.
“Proteger la sostenibilidad del país implica obligatoriamente erradicar la ilegalidad”, enfatizó.
De esta manera, la estrategia anunciada por el MINEM combina el objetivo de movilizar US$ 40,000 millones en inversiones mineras con un enfoque preventivo frente a los conflictos sociales y acciones contra la minería ilegal.
La meta forma parte del desafío de convertir una cartera minera superior a US$ 64,075 millones en proyectos que avancen hacia nuevas etapas de desarrollo y, al mismo tiempo, generen impactos concretos en las poblaciones vinculadas con la actividad minera.





