Los centros de datos consumirían 1,200 teravatios-hora (TWh) de electricidad en 2035, una cifra equivalente a casi 20 veces la generación eléctrica anual del Perú. Esta expansión, impulsada principalmente por la inteligencia artificial (IA), incrementaría la demanda de minerales utilizados en servidores, redes eléctricas y sistemas de almacenamiento.
Así lo señaló Vinio Floris, Senior Fellow de Harvard University, durante el Jueves Minero del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). El especialista presentó proyecciones que sitúan el consumo eléctrico mundial de los centros de datos en 485 TWh en 2025, 950 TWh en 2030 y 1,200 TWh en 2035.
Este crecimiento abre nuevas oportunidades para la minería peruana. Según Floris, el país ya produce cinco de los nueve minerales identificados como necesarios para desarrollar la infraestructura de la economía digital.
Centros de datos duplicarían su consumo eléctrico hacia 2030
La expansión de la inteligencia artificial está acelerando la construcción de infraestructura tecnológica en todo el mundo. De acuerdo con las cifras expuestas por Floris, el consumo eléctrico de los centros de datos prácticamente se duplicaría entre 2025 y 2030, antes de alcanzar los 1,200 TWh previstos para 2035.
Para dimensionar esta demanda, el especialista comparó la proyección con la generación eléctrica anual del Perú, estimada en aproximadamente 61 TWh. El consumo mundial de estas instalaciones en 2035 equivaldría a casi 20 veces ese volumen.
Además, sostuvo que los centros de datos destinados específicamente a inteligencia artificial triplicarían su consumo de electricidad hacia 2030.
La expansión también se refleja en las inversiones tecnológicas. Según las cifras presentadas durante su exposición, las cinco mayores empresas del sector invirtieron más de US$400,000 millones en centros de datos durante 2025, con un crecimiento adicional del 75 % previsto para 2026.
Inteligencia artificial elevaría la demanda de minerales
El crecimiento de los centros de datos no solo representa un desafío energético. También implica una mayor necesidad de materiales para construir y mantener la infraestructura que sostiene la economía digital.
“La nube no es inmaterial. Pero para llegar a la nube uno tiene que tener una base muy física. Y son nuestros minerales”, afirmó Floris.
El especialista explicó que cada nuevo megavatio de capacidad informática requiere minerales para fabricar servidores, desarrollar sistemas de enfriamiento, ampliar las redes eléctricas e implementar soluciones de almacenamiento energético.

Entre estos materiales destaca el cobre, utilizado en la transmisión y distribución de electricidad, así como en los sistemas eléctricos que permiten operar la infraestructura tecnológica.
Por ello, la creciente demanda de capacidad informática podría convertirse en un nuevo motor para la actividad minera y aumentar la importancia de los países productores de minerales.
El enfriamiento representa uno de los principales desafíos energéticos
Uno de los factores que explican el elevado consumo eléctrico de los centros de datos es la necesidad de mantener sus equipos a temperaturas adecuadas.
Según Floris, casi el 50 % de la electricidad utilizada en un centro de datos puede destinarse al enfriamiento, debido al calor generado por los sistemas informáticos.
“Los centros de datos producen una cantidad de calor increíble”, señaló durante su presentación.
Como referencia del crecimiento de esta infraestructura, mencionó que Texas cuenta con aproximadamente 450 centros de datos. En el caso peruano, indicó que existen 48 instalaciones de este tipo, incluida una ubicada en Lurín que consume 20 megavatios.
Estas cifras, expuestas por el especialista, permiten dimensionar las necesidades energéticas asociadas con la expansión de la inteligencia artificial.
Perú produce cinco de los nueve minerales necesarios para la economía digital
La creciente demanda de infraestructura tecnológica representa una oportunidad para los países con recursos minerales. En ese contexto, Floris destacó que Perú produce cinco de los nueve minerales de la canasta identificada para el desarrollo de la economía digital.
“El Perú puede ser socio estratégico de la economía digital”, sostuvo.
El especialista señaló que el país cuenta con una base productiva relevante, aunque advirtió que aprovechar esta oportunidad requiere acelerar el desarrollo de nuevos proyectos mineros.
También planteó la necesidad de agregar valor a la producción mediante refinación, fundición y aprovechamiento de subproductos, en lugar de limitarse a la extracción de materias primas.
A estos desafíos se suma el fortalecimiento del acceso a energía y agua, dos recursos necesarios tanto para ampliar las operaciones mineras como para desarrollar infraestructura tecnológica.
Inteligencia artificial también ofrece oportunidades para la minería
Más allá de la demanda de minerales, Floris destacó que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para mejorar las propias operaciones mineras.
“La IA no es solo cliente de la minería: también es su herramienta”, afirmó.
En ese sentido, planteó que la minería peruana debe incorporar nuevas tecnologías y acelerar su transformación digital para aprovechar las oportunidades que genera el crecimiento de la infraestructura informática.
El desafío, según su exposición, consiste en desarrollar los proyectos necesarios para atender la nueva demanda, fortalecer las capacidades industriales y avanzar hacia una producción con mayor valor agregado.
Con un consumo eléctrico mundial de centros de datos que podría alcanzar los 1,200 TWh en 2035, la expansión de la inteligencia artificial plantea un escenario en el que los minerales tendrán un papel cada vez más relevante para sostener la economía digital.





