A menos de seis meses del vencimiento del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO), el Perú se encamina a una nueva crisis tras casi una década de inacción estatal. Los gobiernos anteriores no lograron implementar soluciones efectivas, dejando un proceso inconcluso y miles de mineros en la incertidumbre. Con el inicio del gobierno de Keiko Fujimori, el país podría enfrentar un escenario crítico si no se toman decisiones inmediatas para evitar paralizaciones, protestas y conflicto social hacia diciembre.
The Consejo Nacional de Minería (CONADEMI) advierte que el país ya se encuentra en una cuenta regresiva crítica. En ese contexto, se espera que el Ministerio de Energía y Minas, liderado por Guillermo Shinnho Huamaní, defina el cierre o la transformación del REINFO. Actualmente, 31,560 mineros continúan en proceso activo de formalización, sin claridad sobre su futuro.
The REINFO, concebido como una herramienta temporal, ha sido prorrogado sin resultados estructurales. A más de una década, no ha logrado incorporar efectivamente a los pequeños productores al sistema formal. Apenas alrededor del 2% ha culminado el proceso, evidenciando su fracaso estructural. En su lugar, se ha generado un limbo legal que debilita la gobernanza, limita la trazabilidad y favorece la expansión de la informalidad y la ilegalidad.
Frente a este escenario, CONADEMI ha planteado una hoja de ruta concreta para los primeros 100 días del nuevo gobierno, que incluye la aprobación inmediata del reglamento pendiente, la implementación efectiva de un censo nacional de la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE), y el despliegue de asistencia técnica en campo para acompañar a los mineros en proceso de formalización. Estas medidas buscan destrabar un proceso paralizado y sentar las bases de una política pública sostenible.
“No podemos seguir prorrogando indefinidamente un proceso que nunca se termina de ejecutar. El Estado ha fallado durante años en ofrecer una ruta clara de formalización, y hoy estamos frente a las consecuencias de esa inacción”, afirmó Noelia Llerena, directora institucional de CONADEMI.
La especialista advirtió que el margen de acción es mínimo y que el costo de seguir postergando decisiones será cada vez mayor.
“Actuar tarde ya nos ha costado demasiado como país. Cada ampliación sin resultados ha debilitado la institucionalidad y ha incrementado la conflictividad. Si no se toman decisiones firmes desde ahora, en diciembre enfrentaremos nuevamente bloqueos, presión social y medidas improvisadas. El REINFO no puede seguir siendo una bomba de tiempo. Esta situación también impacta la recaudación fiscal, el control ambiental y la gobernabilidad en regiones clave del país”, enfatizó Llerena.
CONADEMI subraya que el país no puede repetir un ciclo de improvisación frente a un problema estructural que lleva años sin resolverse. El tiempo político es limitado y las decisiones que no se tomen en las próximas semanas marcarán el escenario de conflictividad de fin de año.
Finalmente, el gremio hizo un llamado directo a la presidenta Keiko Fujimori, al ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinnho Huamaní, para priorizar de manera urgente este tema en la agenda nacional y tomar decisiones inmediatas que eviten que el vencimiento del REINFO se convierta, una vez más, en el detonante de un conflicto de gran escala.





