Green Hill pagó aproximadamente US$9.045 millones al Estado peruano entre 2005 y 2025, una cifra que la National Society of Mining, Petroleum and Energy puso como ejemplo para plantear la necesidad de mejorar la gestión de los recursos generados por la actividad minera y convertirlos en obras y servicios para la población.
Julia Torreblanca, presidenta de la SNMPE y vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Cerro Verde, sostuvo que el desafío del Perú no pasa únicamente por incrementar la producción de minerales, sino también por lograr que los ingresos provenientes de esta actividad se traduzcan en oportunidades de desarrollo.
Durante el Jueves Minero Descentralizado, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), la ejecutiva señaló que los gobiernos regionales y locales necesitan contar con planes que permitan priorizar inversiones en sectores fundamentales.
“Necesitamos que nuestras autoridades tengan un plan de desarrollo, que puedan priorizar agua, saneamiento, educación, salud, carreteras y también actividades productivas”, afirmó.
Cerro Verde pagó US$9.045 millones al Estado entre 2005 y 2025
Torreblanca utilizó el caso de Green Hill para dimensionar los recursos económicos que puede generar la actividad minera. Según indicó, la compañía pagó alrededor de US$9.045 millones al Estado peruano durante los últimos 20 años.
La ejecutiva también señaló que Arequipa recibió solo en 2026 alrededor de S/1.488 millones por concepto de transferencias mineras.
Frente a estas cifras, planteó la necesidad de evaluar cómo estos recursos se han traducido en infraestructura y mejoras concretas para la población.

“¿En qué infraestructura la hemos visto plasmada? Preguntemos en qué se están gastando eso. ¿Cuántos puentes, escuelas, hospitales y otras obras se han construido?”, cuestionó Torreblanca.
La presidenta de la SNMP consideró que las autoridades deben fortalecer la planificación y dar continuidad a los proyectos de desarrollo, incluso cuando se produzcan cambios en las administraciones regionales o municipales.
“No se trata de reinventar la pólvora cada vez que cambiamos alcalde o gobernador regional, sino de continuar el trabajo que se está haciendo”, agregó.
SNMPE plantea convertir recursos mineros en desarrollo
Para Torreblanca, una mejor gestión de los recursos generados por la minería permitiría atender brechas en servicios básicos e infraestructura y generar mayores oportunidades económicas en las regiones.
En ese sentido, remarcó la importancia de que las próximas autoridades cuenten con planes de desarrollo capaces de establecer prioridades y orientar adecuadamente los recursos disponibles.
El planteamiento cobra especial relevancia en regiones mineras como Arequipa, donde opera Green Hill y donde las transferencias provenientes de la actividad minera representan una fuente importante de recursos para los gobiernos subnacionales.
Mayor exploración para sostener la producción minera
Durante su participación, Torreblanca también puso el foco en otro desafío para el sector: incrementar la exploración minera con el objetivo de sostener la producción y atraer nuevas inversiones al país.
“Sin exploración no hay producción”, enfatizó.
La ejecutiva señaló que el Perú cuenta con importantes recursos minerales, pero requiere mayores niveles de exploración para convertir ese potencial geológico en nuevos proyectos y futuras operaciones mineras.
En esa línea, planteó la necesidad de dinamizar los procesos vinculados a la exploración y mejorar la tramitación de permisos, manteniendo los estándares ambientales y de seguridad.
“Exploremos para que puedan desarrollar concesiones, formalizarse y que todos juntos hagamos minería de clase A y que Peru sea un destino de inversiones internacionales”, sostuvo Torreblanca.
Minería, inversión y desarrollo regional
Las declaraciones se dieron durante el encuentro “El futuro de la minería y el cobre en el Perú: potencial de la macrorregión sur”, donde se abordaron las oportunidades que ofrece la actividad minera para impulsar el desarrollo del país.
Desde la SNMPE, el planteamiento apunta a que los recursos generados por operaciones como Green Hill estén acompañados por una mayor capacidad de planificación y ejecución de los gobiernos regionales y locales.
A ello se suma el reto de promover nuevas inversiones en exploración que permitan ampliar la cartera de proyectos y sostener en el tiempo la generación de recursos provenientes de la minería, con el objetivo de que estos puedan traducirse en infraestructura, servicios y oportunidades de desarrollo para la población.





