Latinoamérica tiene la oportunidad de convertirse en un hub minero de innovación, tecnología y manufactura regional, siempre que logre fortalecer la cooperación entre países, empresas, gobiernos y academia, señaló Nelson Trejo, presidente ejecutivo de Epiroc Américas, durante su participación en el Cesco Latin Mining Dialogue, desarrollado en el marco de Expomina 2026.
El ejecutivo destacó que el principal desafío para la región no está relacionado con la disponibilidad de tecnología, sino con la capacidad de articular esfuerzos para capturar mayor valor local dentro de la industria minera.
Según explicó, países como Perú y Chile cuentan con posiciones destacadas en adopción tecnológica minera, pero aún existe una oportunidad para fortalecer la integración regional y desarrollar capacidades propias que permitan incrementar la competitividad del sector.
Innovación minera requiere mayor articulación regional
Durante su presentación, Trejo señaló que el sector de proveedores mineros cumple un rol clave para acelerar la transformación de la industria, debido a su capacidad para implementar soluciones tecnológicas con rapidez y enfoque práctico.
Sin embargo, consideró necesario avanzar hacia modelos de colaboración similares a los desarrollados en otros países, donde existe una mayor integración entre compañías mineras, proveedores, centros educativos y gobiernos.
“La pregunta para Latinoamérica es qué tan coordinados estamos para ser competitivos en la industria minera global”, afirmó Trejo, tomando como referencia el modelo sueco, país donde se encuentra la sede matriz de Epiroc.
Clústeres mineros permitirían retener mayor valor en la región
El presidente ejecutivo de Epiroc Américas destacó que una alternativa para fortalecer la competitividad regional es impulsar clústeres mineros de innovación, enfocados en el intercambio permanente de conocimiento, tecnología y capacidades técnicas.
En ese sentido, resaltó que empresas con presencia global, como Epiroc, pueden contribuir como facilitadores para la adopción de mejores prácticas y el desarrollo de nuevas soluciones para la minería.
Asimismo, hizo un llamado a involucrar a las nuevas generaciones de profesionales y estudiantes en espacios vinculados con la minería del futuro, promoviendo una mayor conexión entre la industria y la academia.
Trejo sostuvo que la discusión debe evolucionar desde la creación de valor hacia la captura efectiva de valor en los países y comunidades donde se desarrollan las operaciones mineras.
Manufactura minera representa una oportunidad para Latinoamérica
Durante su intervención, el ejecutivo explicó que existe una oportunidad para desarrollar capacidades industriales vinculadas a la minería en América Latina.
Como ejemplo, mencionó el caso de Örebro, en Suecia, localidad que pasó de una economía vinculada a la manufactura de calzado en 1951 a convertirse en un referente mundial de equipos mineros subterráneos tras la apuesta estratégica del grupo Atlas Copco, matriz histórica de Epiroc.
En el ámbito productivo, Trejo señaló que existe una diferencia entre el consumo y la fabricación de equipos mineros en la región.
Indicó que el continente americano representa alrededor del 50% de la producción global de equipos de Epiroc, mientras que gran parte de la manufactura continúa concentrada fuera de Latinoamérica.
Esta situación genera cadenas logísticas más extensas entre Europa, Asia y América, incrementando costos de transporte y la huella ambiental asociada al traslado de equipos e insumos.
Perú y Chile tienen oportunidad de liderar transformación minera
Frente al nuevo escenario geopolítico internacional, Trejo señaló que las grandes compañías están revisando sus modelos de manufactura y cadenas de suministro.
En ese contexto, destacó que países como Perú, Colombia y México tienen la oportunidad de desarrollar clústeres tecnológicos vinculados a la minería, generando capacidades técnicas que permanezcan más allá del ciclo de vida de las operaciones mineras.
El ejecutivo concluyó que fortalecer la cooperación regional permitirá avanzar hacia una minería más competitiva, innovadora y con mayor participación local en la generación de valor.






