The Bambas puso en funcionamiento una planta automatizada de compostaje capaz de procesar hasta cinco toneladas de residuos orgánicos por ciclo. La nueva infraestructura permitirá convertir estos materiales en abono para la recuperación de suelos, la revegetación y el desarrollo de actividades agrícolas.
La operación minera informó que se trata de la planta de compostaje de mayor capacidad instalada hasta el momento en la minería peruana. El equipo OCTOEN ECO 5000 KSN incorpora tecnología para controlar automáticamente la temperatura, la humedad y la aireación durante el tratamiento de los residuos.
Con esta iniciativa, la empresa busca reducir la cantidad de desechos enviados a disposición final y fortalecer su estrategia de economía circular. Al mismo tiempo, el compost obtenido será aprovechado en programas ambientales y entregado a comunidades del área de influencia.
Las Bambas valoriza 20 toneladas de residuos en una semana
Durante su primera semana de operación, la planta valorizó 20 toneladas de residuos orgánicos. Como resultado de este proceso, se prevé obtener aproximadamente cuatro toneladas de compost.
El producto será utilizado en programas de revegetación, recuperación de suelos y producción de plantas en viveros. Además, una parte se distribuirá entre las comunidades cercanas para apoyar actividades agrícolas.
De esta manera, los residuos generados en la operación dejan de ser considerados materiales sin utilidad y se transforman en un insumo con valor ambiental y productivo.
The empresa espera que este aprovechamiento también favorezca la economía local. El compost puede contribuir a mejorar las condiciones del suelo y respaldar iniciativas agropecuarias desarrolladas en las zonas próximas a la unidad minera.
Planta automatizada reduce hasta 90 % el volumen de residuos
La nueva infraestructura puede procesar cinco toneladas de residuos orgánicos en cada ciclo. Según la compañía, su funcionamiento permitirá reducir hasta en un 90 % el volumen de materiales que antes debían ser trasladados a instalaciones de disposición final.
Uno de los principales atributos de la planta es su sistema automatizado. La tecnología monitorea y regula las condiciones necesarias para acelerar la biodegradación de los residuos.
El control de la temperatura, la humedad y la entrada de aire permite mantener un ambiente adecuado durante todo el proceso. Gracias a estas características, el equipo puede producir compost en aproximadamente 10 horas.
Este periodo representa una reducción importante frente a los métodos tradicionales, que suelen necesitar varias semanas o meses para completar la transformación de la materia orgánica.
Asimismo, la automatización facilita un mejor control de la calidad del producto final y permite gestionar mayores volúmenes de residuos de manera más eficiente.
Las Bambas refuerza su estrategia de economía circular
Giovanna Huaney, gerente de Medio Ambiente y Permisos Ambientales de The Bambas, destacó que la instalación constituye un hito para la gestión ambiental dentro del sector.
“Esta planta de compostaje es la primera en el Perú con una capacidad de procesamiento de estas características y la primera en ser implementada en una operación minera de esta magnitud. Este importante hito demuestra el compromiso de The Bambas con la economía circular y con el desarrollo de una minería cada vez más sostenible”, señaló.
La economía circular propone mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible. Bajo este modelo, los residuos pueden reincorporarse a nuevos procesos en lugar de ser eliminados.
En este caso, los desechos orgánicos generados en la operación son convertidos en compost. Posteriormente, este insumo vuelve al entorno a través de proyectos de recuperación ambiental, viveros y actividades productivas.
Así, la compañía busca optimizar la gestión de residuos y disminuir el uso de recursos adicionales. También pretende generar beneficios que puedan extenderse hacia las comunidades del área de influencia.
Compost impulsará recuperación de suelos y producción agrícola
La puesta en marcha de la planta también abre oportunidades para fortalecer cadenas de valor asociadas al tratamiento de residuos y la producción de abono orgánico.
El compost puede utilizarse para recuperar terrenos degradados, mejorar la estructura del suelo y favorecer el crecimiento de plantas. Por ello, tendrá aplicaciones tanto en las instalaciones de la operación como en iniciativas desarrolladas por las comunidades.
Además, su distribución permitirá apoyar viveros y proyectos agropecuarios que requieren insumos para mejorar su productividad. Esta articulación busca convertir una medida ambiental en una herramienta para promover el desarrollo territorial.
Con la operación de la planta automatizada, The Bambas incorpora una solución tecnológica destinada a disminuir el volumen de residuos, acelerar su valorización y producir un recurso aprovechable.
La iniciativa forma parte de las acciones de la empresa para avanzar hacia una minería más eficiente y responsable, con una gestión ambiental vinculada a la innovación y a la generación de beneficios compartidos.





