Minería dejó S/ 60 mil millones a las regiones del Perú en los últimos 10 años
La minería volvió a colocarse en el centro del debate económico por su aporte directo a las regiones productoras. En los últimos 10 años, el sector generó alrededor de S/ 60 mil millones para los gobiernos subnacionales mediante canon y regalías, recursos provenientes de la actividad extractiva y del pago de obligaciones de las empresas mineras.
La cifra fue destacada por Juan Luis Kruger, CEO de Minsur, durante su participación en el Perú CEOs 6 Leaders Summit 2026, organizado por Dorado Investments. El ejecutivo señaló que este aporte refleja la relevancia de la minería como uno de los principales motores económicos del país.
El canon minero corresponde al 50% del Impuesto a la Renta que pagan las empresas del sector y que luego se transfiere a las regiones donde se desarrolla la actividad minera. A ello se suman las regalías, que son pagos realizados por la explotación de recursos como cobre, oro, plata y zinc.
Pese a la magnitud de estos recursos, Kruger cuestionó que ese dinero no se haya traducido en mejores servicios e infraestructura para la población. Según comentó, con ese monto se pudo haber construido 12 mil kilómetros de trenes, cuatro ferrocarriles de Tumbes a Tacna, más de 500 hospitales de primer nivel y cerca de cuatro mil colegios.
El ejecutivo sostuvo que la falta de infraestructura en carreteras, agua, desagüe, postas médicas y centros educativos adecuados demuestra que el impacto de estos recursos todavía no se refleja plenamente en el bienestar de las comunidades.
En esa línea, advirtió que el país ha perdido oportunidades importantes de desarrollo, aunque remarcó la necesidad de mirar hacia adelante y corregir el rumbo.
“El pasado no lo podemos volver a reescribir, pero el futuro sí. Y está en nuestras manos hacerlo”, comentó.
Kruger también resaltó que el Perú mantiene un enorme potencial minero, especialmente en cobre, zinc y plata. Sin embargo, indicó que existe una cartera de proyectos valorizada en aproximadamente US$ 60 mil millones que continúa en compás de espera.
Actualmente, el único proyecto de gran escala en marcha es Tía María, en Arequipa, cuya inversión para entrar en operación bordea los US$ 1,800 millones. El ejecutivo recordó que este proyecto tardó 15 años en ponerse en marcha.
El contexto internacional, además, resulta favorable para la minería peruana debido a los altos precios de los principales metales. Según lo expuesto, el oro se ubica entre US$ 4,500 y US$ 4,700 por onza, mientras que el cobre se mantiene por encima de los US$ 6 por libra.
Para aprovechar esta oportunidad, Kruger señaló que el país necesita recuperar confianza mediante reglas de juego claras y estables, debido a que la minería es una industria de largo plazo y altamente intensiva en capital.
El ejecutivo precisó que producir una tonelada de cobre requiere un capital inicial de entre US$ 20 mil y US$ 25 mil. Bajo esa lógica, un proyecto mediano de cobre puede demandar inversiones de entre US$ 2,000 millones y US$ 2,500 millones, mientras que una operación de mayor escala, como Quellaveco, superó los US$ 5,000 millones.
Con este escenario, el reto para el Perú no solo está en atraer nuevas inversiones mineras, sino también en asegurar que los recursos generados por el sector se transformen en obras y servicios que mejoren la calidad de vida en las regiones productoras.









