Cobre cae por nueva tensión entre Irán y EE. UU. tras cierre del estrecho de Ormuz

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El mercado del cobre inició la semana a la baja en medio de un nuevo episodio de tensión geopolítica en Oriente Medio. La reactivación de riesgos en torno al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio global, generó preocupación entre los inversionistas y presionó los precios del metal.

En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el contrato de cobre a tres meses registró una caída de 0.8%, ubicándose en 13,237 dólares por tonelada. El retroceso se produce luego de que el optimismo observado días atrás, tras el anuncio de una tregua entre Irán y Estados Unidos, comenzara a diluirse.

La situación se tensó nuevamente tras acciones recientes en la zona, incluyendo la incautación de un buque vinculado a Irán y la posterior advertencia de represalias por parte de Teherán. Este escenario ha puesto en duda la estabilidad del acuerdo alcanzado y ha reavivado los temores sobre posibles interrupciones en el comercio internacional.

A ello se suma el cierre del estrecho de Ormuz al tránsito marítimo, lo que incrementa la incertidumbre en los mercados y eleva el riesgo de impactos en el crecimiento económico global. En este contexto, los inversionistas han adoptado una postura más cautelosa, afectando la cotización de los metales industriales.

Otro factor que contribuyó a la caída del cobre fue el fortalecimiento del dólar, que encarece las materias primas para los compradores que operan con otras divisas, reduciendo la demanda internacional.

No obstante, la presión a la baja encontró cierto límite en la demanda proveniente de China, principal consumidor mundial de cobre. Indicadores como la prima de importación en Yangshan se mantuvieron en niveles relativamente altos, mientras que los inventarios en la Bolsa de Futuros de Shanghái registraron una reducción semanal significativa.

En contraste, los inventarios en los almacenes de la LME se mantienen cerca de máximos de varios años, lo que también refleja un entorno de oferta aún holgado en el mercado internacional.

En el resto de metales básicos, el aluminio, zinc, plomo y estaño también registraron caídas, en línea con la mayor aversión al riesgo. El níquel, por su parte, fue la excepción al anotar un leve incremento, impulsado por preocupaciones sobre el abastecimiento de insumos clave para su producción.

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