Buenaventura plantea diez modificaciones en Uchucchacua y busca extender su vida útil hasta 2029

buenaventura-uchucchagua-vida-util-2029

Compañía de Minas Buenaventura busca reordenar y fortalecer la operación de su unidad minera Uchucchacua, en Lima, mediante un nuevo paquete de ajustes técnicos y operativos presentado para evaluación ambiental. La propuesta fue ingresada al Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) a través del Quinto Informe Técnico Sustentatorio (ITS), documento con el que la empresa plantea diez modificaciones orientadas a dar continuidad a la mina y mejorar su desempeño.

La iniciativa surge en un contexto en el que la ejecución del proyecto aprobado en etapas previas no habría alcanzado el ritmo inicialmente esperado. Según lo expuesto por la compañía, factores como limitaciones en la disponibilidad de equipos y dificultades para acceder al mineral impactaron en los niveles de extracción previstos, con efectos también en el procesamiento dentro de la planta concentradora.

Frente a ese escenario, Buenaventura ha planteado una nueva hoja de ruta para Uchucchacua, una operación subterránea enfocada principalmente en plata y que también produce plomo y zinc. El cambio más relevante es la reprogramación del cronograma de actividades, con la que la empresa apunta a extender la vida útil de la mina hasta junio de 2029. De concretarse, el horizonte operativo superaría el plazo originalmente previsto, sin alterar la tasa de minado ni la capacidad aprobada de tratamiento en planta.

Otro de los componentes incluidos en el ITS está vinculado al uso del agua dentro de la operación. La minera plantea implementar un sistema para reutilizar agua clarificada en la planta de relleno hidráulico, con el objetivo de hacer más eficiente la gestión hídrica en interior mina. Para ello, prevé incorporar tuberías, un tanque de almacenamiento y una bomba sumergible que permitan recircular este recurso sin modificar la capacidad autorizada del sistema.

La ventilación subterránea también forma parte de los cambios propuestos. En este punto, la empresa busca mejorar la circulación de aire y la operatividad al interior de la mina mediante ajustes en infraestructura existente, la habilitación de nuevos accesos y la incorporación de más chimeneas en zonas estratégicas. Esta optimización permitiría fortalecer el circuito de ventilación y, además, abrir la posibilidad de recibir mineral de terceros o de otras unidades de la compañía.

En materia logística, Buenaventura propone ampliar y adecuar el depósito de materiales Colquicocha. La finalidad es contar con mayores espacios para almacenar material estéril y mineral antes de su procesamiento, mejorando el flujo interno de la operación y la eficiencia en el manejo de materiales. En paralelo, también se plantea intervenir la planta concentradora para elevar el desempeño metalúrgico, especialmente en los circuitos de zinc, sin incrementar su capacidad nominal de 6,000 toneladas métricas diarias.

El paquete también incorpora medidas para asegurar la continuidad de infraestructura crítica. Entre ellas figura un nuevo recrecimiento del depósito de relaves N° 3, lo que permitiría aumentar su capacidad de almacenamiento mediante la elevación de las presas principal y auxiliar. A esto se suma la incorporación de la cantera Alto Huantajalla como fuente de material de préstamo para distintas obras dentro de la unidad minera.

Asimismo, la empresa plantea reforzar el abastecimiento eléctrico de Uchucchacua con una línea de transmisión aérea de 25 kV y la ampliación de la subestación de la planta concentradora. Junto con ello, propone modificar la red de accesos internos de la mina a través de nuevos tramos y ajustes en vías ya existentes, con la finalidad de mejorar la conectividad operativa dentro de la unidad.

La décima modificación está orientada a la exploración. Buenaventura busca sumar 40 nuevas plataformas de perforación diamantina a las 75 que ya contempla la unidad, con lo que el total ascendería a 115. La medida apunta a ampliar el conocimiento geológico del yacimiento y respaldar la planificación de las siguientes etapas de operación.

De acuerdo con lo señalado en el ITS, la ejecución de este conjunto de cambios demandaría una inversión superior a los US$ 3,600 millones. Con ello, Buenaventura busca no solo prolongar la presencia de Uchucchacua en su portafolio operativo, sino también reforzar condiciones técnicas y logísticas para sostener su continuidad en los próximos años.

También te puede interesar