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Wood Mackenzie prevé más inversión en IA y oportunidades para minerales críticos

Wood Mackenzie prevé mayor inversión en inteligencia artificial y oportunidades para minerales críticos

Wood Mackenzie prevé que la inversión vinculada a la inteligencia artificial mantenga un fuerte crecimiento durante los próximos dos o tres años, impulsando la demanda de infraestructura, energía y minerales críticos necesarios para sostener el desarrollo de esta tecnología.

Peter Martin, vicepresidente y jefe de Economía de Wood Mackenzie, señaló que buena parte del capital destinado actualmente a la inteligencia artificial todavía se concentra en la construcción de centros de datos y otras instalaciones físicas que permitirán ampliar su uso a escala global.

“Estoy muy seguro de que en los próximos dos o tres años vamos a ver más IA”, sostuvo Martin durante la conferencia Global Economy Approaching a Tipping Point, organizada por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).

Wood Mackenzie ve mayor demanda de minerales por expansión de la IA

El economista explicó que el crecimiento de la inteligencia artificial no depende únicamente del desarrollo de software y nuevos modelos tecnológicos.

La expansión de centros de datos requiere también infraestructura física, elevados volúmenes de energía y materias primas para construir y operar los equipos necesarios.



En ese escenario, Wood Mackenzie identifica una oportunidad para los productores de minerales críticos, debido al incremento esperado en la demanda de recursos asociados con esta nueva infraestructura.

“Hay una gran oportunidad aquí. El desarrollo de la inteligencia artificial necesitará un gran número de minerales para realizar el proceso”, afirmó Martin.

La tendencia podría beneficiar especialmente a países con una importante disponibilidad de recursos minerales y capacidad para integrarse a las nuevas cadenas globales de suministro.

América Latina podría ganar protagonismo

Para Martin, América Latina se encuentra en una posición favorable debido a su disponibilidad de metales y minerales estratégicos.

El crecimiento de la inteligencia artificial se suma además a una mayor preocupación internacional por la seguridad energética, lo que está llevando a las principales economías a asegurar fuentes de abastecimiento para sectores considerados estratégicos.

Este proceso podría elevar la relevancia de los países productores de minerales dentro del comercio internacional.

A ello se añade el progresivo desacoplamiento económico entre Estados Unidos y China, que está modificando los flujos comerciales y promoviendo una mayor diversificación de proveedores.

Según el ejecutivo de Wood Mackenzie, esta reorganización puede abrir espacio para que América Latina fortalezca su posición como proveedor de recursos para diferentes bloques económicos.

Nuevas cadenas de suministro abren oportunidades

La búsqueda de mayor seguridad en el abastecimiento está llevando a gobiernos y empresas a revisar la dependencia de determinados mercados.

En ese contexto, los países con reservas de minerales críticos podrían adquirir mayor importancia en las decisiones de inversión y en el diseño de nuevas cadenas de suministro.



El crecimiento de la inteligencia artificial añade presión a esta tendencia, ya que la infraestructura tecnológica demanda no solo capacidad energética, sino también materiales para centros de datos, redes y equipamiento especializado.

Para América Latina, el desafío estará en convertir la disponibilidad de recursos minerales en proyectos capaces de responder a este nuevo escenario internacional.

La IA deberá demostrar mejoras de productividad

Pese a las perspectivas favorables para los próximos años, Wood Mackenzie también advierte que el actual ciclo de inversión enfrentará una prueba importante en el mediano plazo.

Martin explicó que, en un horizonte de cinco años o más, las grandes sumas destinadas a infraestructura para inteligencia artificial deberán traducirse en mejoras concretas de productividad y resultados económicos.

De esta manera, la continuidad de los elevados niveles de inversión dependerá de la capacidad de esta tecnología para demostrar beneficios suficientes que justifiquen el capital comprometido.

Por ahora, Wood Mackenzie considera probable que la inversión continúe expandiéndose durante los próximos dos o tres años, generando una ventana de oportunidad para productores de minerales críticos y regiones como América Latina.

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