Minsur proyecta ampliar operación de San Rafael hasta 2041 y elevar capacidad de procesamiento de estaño
La unidad minera San Rafael, principal operación de estaño de Minsur ubicada en la región Puno, se prepara para una nueva etapa de expansión orientada a extender su continuidad operativa por más de una década adicional. La compañía busca mantener activa la mina hasta el año 2041 mediante un conjunto de modificaciones vinculadas a infraestructura, procesamiento y desarrollo subterráneo.
La iniciativa fue presentada al Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) a través de una Evaluación Ambiental Preliminar correspondiente a la Quinta Modificación del Estudio de Impacto Ambiental Detallado de la Unidad Minera Nueva Acumulación Quenamari – San Rafael.
Dentro de los principales cambios considerados figura la ampliación del área de operación minera, que pasaría de poco más de 2,600 hectáreas a superar las 4,600 hectáreas. Esta expansión permitirá incorporar nuevas zonas vinculadas a actividades extractivas y componentes complementarios necesarios para sostener la producción en el largo plazo.
El plan también contempla un incremento en la capacidad de tratamiento de mineral. Actualmente, la planta concentradora procesa 3,480 toneladas por día; sin embargo, la empresa proyecta elevar ese volumen hasta aproximadamente 5,000 toneladas diarias, fortaleciendo así la recuperación de estaño procedente de la explotación subterránea.
De forma paralela, Minsur prevé ampliar la capacidad de su planta de reaprovechamiento de relaves. El objetivo es aumentar el procesamiento desde alrededor de 2,500 hasta cerca de 4,200 toneladas por día, incorporando circuitos orientados a optimizar la recuperación de estaño remanente y otros sulfuros asociados al proceso minero.
La propuesta considera además nuevas instalaciones y ajustes operacionales destinados a mejorar la eficiencia del circuito productivo y garantizar la continuidad de las operaciones frente al agotamiento progresivo de las zonas actualmente explotadas.
En el ámbito extractivo, la empresa planea profundizar e incrementar las labores subterráneas para acceder a nuevas reservas minerales dentro de la unidad minera. La estrategia incluye expansión lateral de galerías y explotación en niveles más profundos mediante métodos de minería subterránea con relleno en pasta y relleno detrítico, técnicas utilizadas para mantener estabilidad geomecánica durante la extracción.
El mineral continuará siendo transportado desde bocaminas y rampas hacia las plantas de procesamiento antes de su envío a la fundición que la compañía opera en Pisco.
San Rafael inició operaciones en 1977 y se mantiene como una de las minas de estaño más importantes del país. Con esta propuesta, la empresa apunta a sostener su producción en el largo plazo y fortalecer el aprovechamiento integral del recurso mineral.









