Retraso de Zafranal restaría seis puntos de crecimiento a Arequipa entre 2026 y 2029
La demora del proyecto Zafranal podría convertirse en un golpe relevante para la economía de Arequipa en los próximos años. De acuerdo con estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE), la región dejaría de crecer al menos seis puntos porcentuales entre 2026 y 2029 si la inversión no llega a concretarse.
La iniciativa minera, valorizada en alrededor de US$ 1,900 millones, estaba llamada a convertirse en uno de los motores de la actividad económica regional, con el inicio de operaciones previsto hacia 2029. Su puesta en marcha no solo implicaba una nueva fuente de producción de cobre y oro, sino también un efecto dinamizador sobre distintos sectores vinculados a la cadena minera.
Uno de los impactos más visibles se reflejaría en la producción de cobre. Con Zafranal en operación, Arequipa habría podido elevar cerca de 20% su producción cuprífera, fortaleciendo así su peso dentro de la minería nacional. Además, junto con otros proyectos en cartera, la región tenía la posibilidad de incrementar hasta 64% su producción minera hacia fines de la década.
Sin embargo, la postergación de esta inversión frena ese escenario expansivo y reduce la capacidad de Arequipa para capitalizar nuevas oportunidades en el sector extractivo. La pérdida no se limita al ámbito productivo, ya que el proyecto también representaba una fuente relevante de empleo durante su fase de construcción.
Las proyecciones iniciales apuntaban a la generación de más de 3,900 puestos de trabajo directos en la etapa de arranque, a lo que se sumaría una demanda adicional de servicios, contratistas y proveedores. En una región donde la minería ya sostiene más de 46,000 empleos, la ausencia de nuevas iniciativas limita la creación de oportunidades laborales y el fortalecimiento de cadenas económicas locales.
El impacto también se trasladaría al desarrollo de infraestructura. Grandes proyectos mineros suelen actuar como catalizadores de inversiones complementarias en transporte, energía y servicios logísticos, por lo que la demora de Zafranal podría frenar obras clave asociadas al crecimiento regional.
Especialistas advierten que este tipo de inversiones tiene un efecto transversal sobre la economía, al impulsar no solo la actividad minera, sino también sectores como comercio, logística, construcción y servicios. En ese sentido, el retraso de Zafranal reduciría la capacidad de Arequipa para sostener un ciclo de expansión más amplio.
Por su dimensión y ubicación, Zafranal es considerado uno de los proyectos estratégicos para el desarrollo del sur del país. Su aplazamiento supone, por tanto, una menor velocidad de crecimiento para Arequipa, además de una pérdida de competitividad frente a otras regiones con cartera minera en avance.










