Tragedia minera en RD Congo: derrumbe en mina de coltán supera los 400 fallecidos
Una de las peores tragedias mineras registradas en los últimos años sacudió a la República Democrática del Congo, luego de que un derrumbe en una mina de coltán dejara más de 400 personas fallecidas en la provincia de Kivu Norte, al este del país. El siniestro ocurrió en la localidad de Rubaya, dentro del territorio de Masisi, una región con intensa actividad minera artesanal.
De acuerdo con información recogida por agencias internacionales, el colapso se produjo tras fuertes lluvias que provocaron un deslizamiento de tierras y el hundimiento de una colina donde operaba una de las minas. En un inicio, los reportes oficiales hablaban de alrededor de 200 víctimas mortales, pero el número aumentó conforme avanzaron las tareas de recuperación de cuerpos.
Un dirigente de la sociedad civil local confirmó que la cifra de fallecidos superó los 400, entre ellos mineros artesanales, comerciantes y trabajadores provenientes de otras zonas del país e incluso de naciones vecinas, que habían llegado a Rubaya atraídos por la actividad extractiva. Además, al menos 20 personas resultaron heridas y fueron trasladadas a centros de atención cercanos.
Las operaciones de rescate continúan pese a las dificultades logísticas y de seguridad. La zona donde ocurrió el derrumbe se encuentra bajo control del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), lo que ha complicado el acceso de las autoridades y los equipos de emergencia. Antes de que este grupo tomara control del área, el Estado congoleño la había clasificado como una zona de alto riesgo para la actividad minera.
El Gobierno de la República Democrática del Congo expresó públicamente sus condolencias a las familias de las víctimas y denunció la existencia de un sistema de explotación ilegal y saqueo de recursos naturales, que, según las autoridades, se ha intensificado en territorios fuera del control estatal.
La tragedia ha generado impacto internacional debido a la relevancia estratégica de Rubaya en la producción de coltán. Los yacimientos cercanos a esta localidad producen alrededor de mil toneladas métricas anuales, lo que representa cerca de la mitad de la producción nacional y aproximadamente el 15% del suministro mundial de este mineral clave para la industria tecnológica.
El alcance humano del desastre también motivó pronunciamientos desde el ámbito religioso. Durante el rezo del Ángelus, el papa León XIV dedicó oraciones a las víctimas del derrumbe y expresó su solidaridad con la población de Kivu Norte, una región afectada recurrentemente por conflictos armados, pobreza y emergencias humanitarias.
Mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación, las autoridades locales y organismos internacionales siguen evaluando el impacto total de este accidente, considerado uno de los más mortales vinculados a la minería artesanal en el país africano.










