SIMSA alista el reinicio de operaciones en la mina San Vicente para el segundo trimestre
Tras más de un año de suspensión parcial, Compañía Minera San Ignacio de Morococha (SIMSA) se encamina a retomar sus actividades productivas en la mina subterránea San Vicente, ubicada en la región Junín. La compañía informó que, luego de concluir una evaluación técnica y económica integral, se han generado las condiciones necesarias para reiniciar la operación durante el segundo trimestre del año.
De acuerdo con un Hecho de Importancia remitido a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), los análisis realizados se concentraron en la implementación de nuevos métodos de explotación y sistemas de sostenimiento, con el objetivo de reforzar la seguridad operativa y la continuidad de la mina. Estos estudios complementarios fueron presentados por la Gerencia General al Directorio, que tomó conocimiento del nuevo escenario técnico.
Concluida esta etapa, SIMSA estima viable reactivar de manera progresiva la extracción de mineral, el procesamiento en la planta concentradora y la producción de concentrados. El nuevo cronograma implica un adelanto respecto a las proyecciones comunicadas en septiembre de 2024, cuando la empresa había estimado que la reanudación productiva se concretaría entre finales de 2025 y comienzos de 2026.
La mina San Vicente estuvo parcialmente paralizada desde octubre de 2023, luego de que el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) ordenara una medida correctiva en una zona específica de la operación, tras registrarse accidentes fatales meses antes. En julio de 2024, una vez atendidos los requerimientos de seguridad, la compañía obtuvo autorización para reanudar actividades en dichas áreas.
Como resultado de la suspensión, SIMSA no reportó producción de concentrados ni ventas durante el primer trimestre de 2024. La reactivación prevista permitiría a la empresa restablecer su flujo productivo y retomar su posición en el mercado de concentrados de zinc y plomo, rubros en los que San Vicente destaca por la alta ley de su concentrado de zinc, que alcanza niveles cercanos al 60% de pureza.
Con este paso, SIMSA busca dejar atrás el periodo de interrupción operativa y avanzar hacia una nueva etapa, apoyada en ajustes técnicos orientados a mejorar los estándares de seguridad y la sostenibilidad de su operación subterránea.










