Perú y Chile buscan potenciar su liderazgo mundial en cobre con agenda minera conjunta en 2026
El inicio de nuevos gobiernos en Perú y Chile en 2026 se perfila como una oportunidad clave para profundizar la integración económica y productiva entre ambos países, con la minería —y en particular el cobre— como eje central de una agenda común de largo plazo.
Así lo señaló Guillermo Ferreyros, presidente del capítulo peruano del Consejo Empresarial Chileno-Peruano (CeChP), quien destacó que la renovación simultánea de autoridades en ambos países permitiría avanzar en una visión de complementariedad minera que vaya más allá de la competencia tradicional por mercados.
Ferreyros recordó que las zonas cupríferas del sur del Perú y del norte de Chile, consideradas en conjunto, representan cerca del 50% de la producción mundial de cobre, un insumo crítico para la transición energética, la electrificación y el desarrollo de tecnologías limpias. En ese contexto, sostuvo que existe espacio para desarrollar estrategias conjuntas de oferta, tanto en bienes como en servicios mineros, orientadas a grandes mercados internacionales como Asia, con China como principal destino.
“El sur del Perú y el norte de Chile conforman el polo minero más importante del mundo. Hay oportunidades para que empresas de ambos países trabajen en consorcio y ofrezcan productos asociados al cobre como un solo bloque exportador”, afirmó.
Desde la perspectiva empresarial, el desafío ya no pasa únicamente por atraer inversión chilena a Perú o peruana a Chile, sino por reconocer el potencial compartido y evaluar esquemas de comercialización conjunta que fortalezcan la posición regional frente a otros productores globales.
El diálogo político entre ambos países también acompañaría esta agenda. El presidente chileno electo, José Antonio Kast, anunció una visita al Perú en enero, mientras que el mandatario peruano, José Jerí, extendió una invitación para la realización de un Gabinete Binacional Perú–Chile durante el primer semestre de 2026.
Si bien la minería es el principal punto de convergencia, Ferreyros señaló que otros sectores como la agroexportación también ofrecen espacios de complementariedad, gracias a la estacionalidad opuesta de ambos países. No obstante, subrayó que el cobre seguirá siendo el pilar estratégico de la relación bilateral, por su rol en el desarrollo económico y su importancia geopolítica.
De cara a 2026, el empresariado considera clave que los ministerios de Energía y Minas de ambos países incorporen esta visión de integración minera en sus agendas, con el objetivo de consolidar a Perú y Chile como un bloque líder en la oferta global de cobre y servicios asociados.









