La prevención de riesgos geotécnicos en minería requiere integrar el monitoreo de movimientos del terreno, presiones de agua y vibraciones con protocolos de respuesta que permitan actuar oportunamente ante posibles fallas. Así lo señaló Eduardo Medina, gerente regional de Geotecnia e Hidrogeología de Glencore, durante su exposición en el Jueves Minero del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
El especialista advirtió que concentrar la vigilancia únicamente en las deformaciones superficiales puede limitar la identificación temprana de condiciones de inestabilidad. Por ello, destacó la necesidad de evaluar diferentes indicadores geotécnicos e hidrogeológicos para anticipar eventos que comprometan la seguridad del personal y los equipos.
Riesgos geotécnicos en minería requieren un monitoreo integrado
Durante su presentación, Medina explicó que el monitoreo geotécnico debe considerar las variaciones del terreno y otros factores que pueden desencadenar una falla en las estructuras mineras.
Entre ellos, destacó el incremento de las presiones de poros, que puede manifestarse antes de que se produzcan desplazamientos visibles. Asimismo, señaló que las lluvias intensas pueden generar presiones transitorias capaces de provocar deslizamientos de varios bancos, incluso en sectores ubicados por encima del nivel freático.

«El monitoreo tiene que ser integrado: debe medir movimientos, deformaciones, presiones y vibraciones», manifestó ante el auditorio del IIMP.
El ejecutivo también advirtió sobre el efecto de las vibraciones generadas por las voladuras, especialmente cuando coinciden con determinadas condiciones geológicas del macizo rocoso.
En ese sentido, precisó que no basta con controlar la velocidad pico de partícula. También es necesario analizar las frecuencias de las detonaciones y compararlas con las frecuencias naturales de la roca, debido a la posibilidad de que se produzcan fenómenos de resonancia.
«Una detonación no controlada puede ocasionar un deslizamiento», indicó.
Protocolos de respuesta permiten reducir la exposición ante fallas geotécnicas
Otro de los aspectos centrales de la exposición fue la importancia de establecer protocolos de respuesta para cada nivel de alerta identificado durante el monitoreo.
Medina explicó que las operaciones deben contar con planes de acción que definan las decisiones correspondientes a cada señal de inestabilidad. Estos procedimientos también deben establecer los tiempos disponibles para retirar de manera segura al personal y la maquinaria de las zonas expuestas.
«Lo más importante son los tiempos de respuesta entre los niveles de alerta», enfatizó.
El especialista precisó que estos plazos deben calcularse según las condiciones reales de cada operación minera. En particular, destacó la necesidad de considerar el tiempo requerido para evacuar equipos de gran tamaño desde el tajo, debido a las dificultades que pueden presentarse durante una emergencia.
De esta manera, la gestión preventiva no debe limitarse a detectar movimientos del terreno, sino también a garantizar que las alertas se traduzcan en acciones oportunas.
Estabilidad de taludes exige evaluaciones y controles permanentes
Medina sostuvo que la gestión de los riesgos geotécnicos en minería debe comenzar con una evaluación continua de las condiciones del terreno y la identificación de los posibles mecanismos de falla en cada sector de la operación.
Para ello, consideró fundamental actualizar los modelos geotécnicos e hidrogeológicos, verificar el cumplimiento del diseño de los taludes y asegurar el funcionamiento de los sistemas de drenaje y despresurización.
Asimismo, señaló que los controles deben contar con responsables definidos, plazos de ejecución y revisiones periódicas que permitan comprobar su efectividad.
Estas medidas resultan importantes para reconocer cambios en las condiciones de estabilidad y adoptar acciones preventivas antes de que se produzcan incidentes.
Glencore destaca la coordinación operativa para fortalecer la seguridad minera
Finalmente, el representante de Glencore destacó que una gestión efectiva del riesgo geotécnico requiere responsabilidades claramente establecidas, controles operacionales, auditorías y recursos suficientes para ejecutar las medidas de prevención.
También resaltó la importancia de mantener una comunicación permanente entre los ingenieros de control de terreno y los operadores de los centros de monitoreo. Esta coordinación permite contrastar los datos obtenidos mediante los sistemas de vigilancia con las observaciones realizadas directamente en campo.
En ese contexto, la prevención de riesgos geotécnicos en minería depende tanto de la calidad de la información recopilada como de la capacidad de las operaciones para interpretarla y activar oportunamente los procedimientos de seguridad destinados a proteger a los trabajadores y equipos.






