Los medidores inteligentes se perfilan como una herramienta clave para modernizar la distribución eléctrica en el Perú, donde existen aproximadamente ocho millones de medidores. Sin embargo, la falta de incentivos y definiciones regulatorias estaría retrasando su implementación a mayor escala.
El tema fue abordado durante el panel “Redes inteligentes y medición digitalizada en la distribución eléctrica”, realizado en el marco del Smart Energy Summit. Representantes de Pluz Energía, Luz del Sur y Distriluz coincidieron en que el principal desafío ya no es demostrar que la tecnología funciona, sino crear las condiciones necesarias para desplegarla de forma masiva.
Medidores inteligentes mejorarían la calidad del servicio
Javier Muro, gerente comercial de Pluz Energía, señaló que la digitalización debe convertirse en un acelerador de la confiabilidad y calidad del servicio eléctrico.
Según explicó, los medidores inteligentes permitirían conocer el consumo prácticamente en tiempo real, reducir errores asociados a las lecturas manuales y detectar interrupciones de manera automática.
También facilitarían la aplicación de tarifas diferenciadas por horario. De esta manera, los usuarios podrían contar con mayor información para gestionar su consumo eléctrico.
“No podemos seguir dorando la píldora con pilotos. Creo que hay que ser firmes en cómo es que avanzamos en esto”, afirmó Muro.
El ejecutivo recordó que desde 2016 ya se planteaba un horizonte de ocho años para avanzar con esta transformación tecnológica.
Regulación aparece como una de las principales barreras
Mario Gonzales, gerente general de Luz del Sur, sostuvo que el actual modelo regulatorio representa uno de los principales obstáculos para acelerar la modernización de las redes eléctricas.
De acuerdo con el ejecutivo, el esquema vigente no incorpora adecuadamente la velocidad del cambio tecnológico ni genera suficientes incentivos para mejorar la calidad del servicio mediante nuevas herramientas.

Gonzales planteó avanzar hacia modelos híbridos que relacionen la remuneración de las empresas con objetivos concretos, como reducir la frecuencia y duración de las interrupciones o mejorar la atención de reclamos.
Bajo este esquema, las distribuidoras podrían elegir e implementar las tecnologías necesarias para alcanzar dichas metas.
Medición inteligente generaría más de 100 mil datos al año
La implementación de medidores inteligentes también abriría nuevas posibilidades para gestionar la información de las redes.
Gonzales explicó que, mientras un medidor tradicional genera una lectura mensual, un equipo inteligente puede producir más de 100 mil datos al año.
Esta información incluye variables relacionadas con consumo, potencia y niveles de tensión. Su procesamiento permitiría optimizar las operaciones, reducir pérdidas y anticipar futuras necesidades de expansión de las redes.
Distriluz pide reconocer inversiones en innovación
Desde las empresas regionales, Nilton Olazábal, gerente general encargado de Distriluz, recordó que el país ya cuenta con una base normativa para avanzar en redes inteligentes.
En 2023, el Ministerio de Energía y Minas estableció una hoja de ruta mediante la Resolución Ministerial 278. Sin embargo, Olazábal consideró necesario avanzar en el reconocimiento de inversiones destinadas a innovación tecnológica.
También destacó la importancia de incorporar criterios relacionados con ciberseguridad, protección de datos y educación de los usuarios.
El reto para el sector será ahora generar incentivos económicos y regulatorios que permitan acelerar el despliegue de medidores inteligentes. Su implementación podría mejorar la calidad del servicio eléctrico, generar eficiencias operativas y preparar las redes de distribución para una demanda cada vez más digitalizada.





