La presencia de Alpayana en Canadá marcaría una nueva etapa para la minera peruana. La compañía acordó una inversión estratégica en Magna Mining Inc., operación que la llevaría a convertirse en el principal accionista de la firma canadiense y a ingresar por primera vez a la cuenca minera de Sudbury, en Ontario.
El acuerdo contempla la adquisición de 62.2 millones de acciones de Magna Mining, a un precio de C$ 2.25 por acción, equivalente a aproximadamente US$ 1.58. En total, la operación asciende a cerca de C$ 140 millones, unos US$ 98.4 millones.
De concretarse la transacción, Alpayana alcanzaría una participación cercana al 19.9% del capital de Magna Mining, porcentaje que la ubicaría como su principal accionista.
“Esta inversión refleja la confianza de Alpayana en el equipo de Magna y en el excepcional potencial geológico de la cuenca de Sudbury. Como grupo privado con cuatro décadas de operaciones ininterrumpidas en Latinoamérica, nos enorgullece extender nuestro enfoque minero responsable y a largo plazo a uno de los distritos más consolidados del mundo”, señaló Alejandro Gubbins, presidente de Alpayana.
Alpayana en Canadá: apuesta por la cuenca de Sudbury
El posible ingreso de Alpayana en Canadá representa una apuesta por uno de los distritos mineros más reconocidos del mundo. La cuenca de Sudbury, ubicada en el noreste de Ontario, es conocida por sus yacimientos de cobre, níquel y metales preciosos.
Los recursos captados por Magna Mining serán destinados al desarrollo de sus activos en la región de Sudbury, entre ellos los proyectos Levack y Crean Hill, ambos con antecedentes de producción. Asimismo, parte de los fondos se utilizará para capital de trabajo y fines corporativos generales.
Desde Magna Mining, su director ejecutivo, Jason Jessup, dio la bienvenida al grupo peruano como accionista mayoritario y destacó la complementariedad entre ambas compañías.
Magna Mining reforzaría proyectos Levack y Crean Hill
La entrada de Alpayana permitiría fortalecer el avance de proyectos mineros ubicados en una zona de alto potencial geológico. En ese escenario, Magna Mining contaría con mayores recursos para impulsar el desarrollo de Levack y Crean Hill, activos vinculados a la producción de cobre, níquel y metales preciosos.
Actualmente, Alpayana opera unidades mineras subterráneas en Perú y México. Entre sus activos figuran Americana, Yauliyacu, Iscaycruz, Morococha y Yauricocha, además de Bolívar, ubicada en territorio mexicano.
La empresa también ha resaltado el impacto social de algunas de sus operaciones. A través de sus minas Americana y Yauliyacu, contribuye al abastecimiento de agua potable para más de 2.5 millones de personas.
Operación aún requiere aprobación de la TSX
La inversión todavía está sujeta a la aprobación de la Bolsa de Valores de Toronto, así como al cumplimiento de otras condiciones habituales de cierre.
Además, las acciones adquiridas tendrán un periodo de restricción legal en Canadá, que vencerá cuatro meses y un día después del cierre de la transacción.
En la operación, Canaccord Genuity participó como asesor financiero de Magna Mining, mientras que Desjardins Capital Markets actuó como asesor estratégico.
Alpayana fortalece su expansión internacional
El movimiento de Alpayana ocurre en un contexto de crecimiento corporativo sostenido. En los últimos años, la minera peruana ha ampliado su portafolio mediante adquisiciones y una mayor integración de sus unidades operativas.
Uno de los hitos recientes fue la incorporación de la mina Yauricocha, ubicada en Lima. Tras esta adquisición, la compañía reorganizó procesos vinculados a transporte, almacenes, compras y sistemas de gestión, con el objetivo de integrar la operación a su modelo corporativo y mejorar la eficiencia.
Según Juan Pablo Torres, gerente de supply de Alpayana, la negociación de mayores volúmenes entre sus distintas unidades puede generar ahorros de entre 10% y 15% en adquisiciones, debido a las sinergias entre minas.
La compañía también viene impulsando la automatización de procesos administrativos. Entre sus avances figura la implementación de robots para agilizar órdenes de compra, lo que permitió reducir en casi 20% el tiempo de ciclo.
Con la posible entrada de Alpayana en Canadá, la empresa no solo ampliaría su presencia internacional, sino que también reforzaría su posición como grupo minero peruano con capacidad de competir en distritos de alto potencial geológico a nivel global.





