Banco Mundial eleva proyección de Perú a 2.7% y destaca impulso de la inversión minera

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El Banco Mundial ajustó al alza su estimación de crecimiento para la economía peruana en 2026, situándola en 2.7%, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y factores internos que han generado cautela en las proyecciones. A pesar de ello, el organismo identifica a la inversión minera, especialmente en cobre, como uno de los principales motores que sostienen la actividad económica del país.

La revisión forma parte de su más reciente informe sobre América Latina y el Caribe, en el que se destaca que el Perú mantiene un desempeño relativamente sólido frente a otras economías de la región. Este comportamiento se explica, en buena medida, por la continuidad de inversiones en el sector extractivo y el desarrollo de infraestructura vinculada.

El documento señala que el dinamismo del sector minero ha permitido compensar parcialmente los efectos de un entorno global complejo, influido por conflictos geopolíticos y presiones en los precios de insumos estratégicos. Asimismo, factores locales como eventos climáticos y el escenario político no han tenido un impacto tan severo como se preveía inicialmente.

Desde la entidad también se subraya que el Perú continúa siendo atractivo para la inversión minera gracias a los precios favorables de los metales y a su inserción en mercados internacionales mediante acuerdos comerciales que facilitan el acceso a una amplia demanda global. Este posicionamiento resulta clave en un momento en el que el cobre adquiere mayor relevancia en la transición energética.

No obstante, el Banco Mundial advierte que el crecimiento proyectado para 2026 se ubicaría por debajo de los niveles registrados en años recientes. En ese sentido, el organismo considera que el desempeño futuro dependerá en gran medida de la capacidad del país para sostener su cartera de proyectos mineros y superar limitaciones estructurales que afectan la productividad.

Entre los principales desafíos identificados se encuentran la necesidad de mejorar la adopción tecnológica y fortalecer la eficiencia en distintos sectores de la economía. Estos factores, de no ser abordados, podrían restringir el potencial de expansión en el mediano plazo.

En paralelo, el reporte también hace referencia a la importancia de mantener una gestión fiscal prudente y decisiones adecuadas en materia de políticas públicas, especialmente en un contexto de presiones externas y demandas internas.

Así, aunque el escenario proyectado para el Perú muestra señales de estabilidad, el Banco Mundial deja claro que el papel de la minería —y en particular del cobre— seguirá siendo determinante para sostener el crecimiento económico en los próximos años.

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