La inversión minera superaría los US$ 6,400 millones en 2026, impulsada por el cobre

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El sector minero peruano se perfila hacia un nuevo ciclo de expansión de inversiones en 2026, principalmente impulsado por el cobre, aunque condicionado por el entorno político que generarán las elecciones generales previstas para abril del próximo año, de acuerdo con un reporte del Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank.

Según el informe, la inversión minera habría registrado un crecimiento de 15% en 2025, alcanzando aproximadamente US$ 5,800 millones, favorecida por los mayores precios internacionales de los metales. Este nivel representa el más alto desde 2019, cuando se produjo un pico asociado al inicio de la construcción del megaproyecto Quellaveco.

Para 2026, Scotiabank proyecta que la inversión del sector crecería 10% adicional, superando los US$ 6,400 millones, con lo cual se ubicaría por encima de los niveles prepandemia y marcaría máximos no vistos en una década. El banco precisa que este nuevo ciclo tendría un mayor impacto en la inversión que en los volúmenes de producción en el corto plazo.

Proyectos que impulsan el ciclo inversor

Entre los principales proyectos que sostendrán este crecimiento destaca Zafranal, iniciativa cuprífera ubicada en Arequipa, que demandará una inversión cercana a US$ 2,000 millones y cuya etapa de construcción se prevé iniciar este año. El proyecto tendría una producción anual estimada de 128,000 toneladas de cobre y 35,000 onzas de oro, además de generar alrededor de 3,500 empleos directos.

A esta cartera se suma el proyecto Reposición Ferrobamba, en Apurímac, impulsado por el Ministerio de Energía y Minas como una iniciativa clave para asegurar la sostenibilidad de la mina Las Bambas. Este proyecto contempla una inversión superior a los US$ 1,700 millones.

Otra operación relevante es Antamina, que avanza en un proceso de autorizaciones para ejecutar un plan de extensión de su vida operativa. El proyecto busca optimizar la eficiencia productiva del yacimiento de cobre y permitir su continuidad hasta el año 2036.

Asimismo, Cerro Verde, en Arequipa, mantiene en cartera un proyecto de optimización con una inversión aproximada de US$ 2,000 millones, orientado a extender la vida útil de la operación hasta 2060, integrando tajos y ampliando la planta La Enlozada, que permitirá tratar hasta el 95% de las aguas residuales de la ciudad de Arequipa.

De cara al 2026, Anglo American también prevé continuar invirtiendo en Quellaveco, en Moquegua, con un monto acumulado de US$ 850 millones entre 2024 y 2026, enfocado principalmente en la optimización y ampliación de la planta concentradora.

En paralelo, el dinamismo del sector se refleja también en la exploración minera. Hasta agosto del presente año, se habían invertido varios cientos de millones de dólares en proyectos exploratorios, lo que refuerza las perspectivas de mediano y largo plazo para la industria.

En conjunto, las proyecciones de Scotiabank muestran que la minería peruana podría ingresar a un nuevo periodo de inversiones relevantes, con el cobre como principal motor, aunque el desempeño final dependerá de la estabilidad política y de la confianza que genere el próximo proceso electoral.

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