CONADEMI solicita al Estado revisar con urgencia el tratamiento del REINFO y evitar la doble criminalización de la actividad minera en el Perú

conademi-reinfo

El Consejo Nacional de Minería (CONADEMI) manifiesta su profunda preocupación por el debate a llevarse a cabo en torno a la ampliación del REINFO y por la inclusión, dentro del paquete de facultades legislativas, de un nuevo tipo penal que pretende LA DOBLE SANCIÓN sobre actividades que han sido reguladas en ese sentido, desde el 2012, con los Decretos Legislativos N° 1100, 1102 y 1105, y que requieren del Estado Peruano, su justa y adecuada aplicación.

Si este texto se aprueba sin diferenciación técnica, toda la cadena productiva de la minería artesanal, por ejemplo —incluidos mineros inscritos en REINFO— se vería afectada, desde el operario inicial hasta el transportista y el comercializador. Esto atentaría directamente contra sendos derechos y el sustento de cientos de miles de empresarios mineros y más de 30 millones de peruanos que dependen de esta actividad para vivir.

 La formalización no puede desarrollarse y avanzar, bajo una DOBLE amenaza penal.

POSICIÓN Y PREOCUPACIÓN DE CONADEMI

  • El tratamiento penal propuesto desnaturaliza la formalización: Se pretende sancionar actividades propias del proceso productivo en PROCESO DE FORMALIZACIÓN, anulando los avances institucionales del REINFO.

 

  • Criminalizar el REINFO es un riesgo social y territorial elevado: La doble penalización aludida afectaría a sectores de la población que buscan apoyo del Estado Peruano para ser incluidos en el grupo de empresarios formales, que aportan su trabajo y esfuerzo para el crecimiento sostenido del país.

 

Además, podría generar protestas masivas en regiones productoras, comprometiendo la estabilidad económica y la paz social, situación que CONADEMI rechaza, ya que nuestro compromiso está orientado a promover la actividad minera formal y sostenible.

  • El REINFO debe ser reforzado, no desmantelado: La ampliación con reglas claras y plazos razonables es indispensable para concluir la formalización en curso y garantizar trazabilidad.

 

Todo el procedimiento seguido por los empresarios que buscan incorporarse a la formalidad, el trabajo efectuado, debe ser considerado, y las normas a promulgarse necesitan recoger herramientas que no impliquen barreras burocráticas, sino que incentiven a la participación de este amplio sector en el fortalecimiento de la economía del Perú.

  • Se requiere una diferenciación explícita entre minería artesanal, informal e ilegal: La ausencia de precisión técnica vulnera derechos fundamentales y castiga a quienes vienen cumpliendo el proceso.

 

  • La lucha contra el crimen organizado debe mantenerse focalizada: CONADEMI no se opone a combatir la minería ilegal, pero exige que el artículo penal minero sea tratado de manera independiente y técnica, evitando perjuicios colaterales.

 

CONADEMI EXIGE QUE EL ESTADO ATIENDA CON PRIORIDAD

 

  • Riesgo de criminalización masiva

Equiparar una actividad regulable con el crimen organizado, se sanciona a productores, transportistas, plantas y comercializadores formales o en proceso de formalización.

 

  • Golpe al REINFO y a la formalización minera

Si el transporte de mineral es delito, formalizar se vuelve imposible. El REINFO pierde sentido y se destruye el avance institucional logrado.

 

  • Escalada social y territorial

La afectación económica a regiones productoras puede detonar protestas de gran magnitud y un conflicto nacional evitable.

 

  • Retroceso en políticas públicas y trazabilidad

La norma indiscriminada incrementa informalidad, resta control y beneficia redes ilegales — el efecto opuesto al buscado.

CONADEMI reafirma su compromiso con una minería artesanal formal, trazable y sostenible. Penalizar sin distinción criminaliza sin justicia una actividad que aún está en proceso de regulación, estigmatiza al minero ante la sociedad sin sustento legal, vulnera derechos y pone en riesgo la paz social.  El Estado debe priorizar la formalización y no el castigo masivo. Las soluciones duraderas requieren orden, evidencia, diálogo y política pública inteligente.

También te puede interesar